@SanCaReforma

lunes 16 mar. 2020

QUERÍAN JUGAR, PERO...

América y Cruz Azul querían disputar con normalidad su partido de ayer e hicieron todo lo posible para que así fuera, hasta que la Liga MX decidió el sábado al mediodía que la mayor parte de la Jornada 10 del Clausura 2020 se disputara a puerta cerrada.

Les voy a contar lo que ocurrió en las horas previas al anuncio de la Liga, el 14 de marzo al filo de la 1:00 p.m. y que dejó al Clásico en el Estadio Azteca con las tribunas vacías.

Luego que la noche del jueves la Alcaldía de Coyoacán manifestó su deseo de que el cotejo se disputara a puerta cerrada, para evitar más contagios del covid-19, tanto Águilas y Celestes entraron en comunicación con la Alcaldía para hallar la mejor opción.

Me cuenta mi Judas Celeste que los 2 clubes, pero sobre todo los azulcremas, manifestaron que no podían tomar dicha decisión porque la Liga MX no había dado la orden, basada en que por estos lares aún se estaba en la Fase 1 de la pandemia que azota al mundo.

Por ello, el América, apoyado por Cruz Azul, acordó con la Alcaldía de Coyoacán que el partido se disputara con público, pero bajo fuertes medidas de precaución.

Las 3 partes se comprometieron a mandar unidades médicas, tener ambulancias, filtros sanitarios en los accesos para evitar que personas con alguna enfermedad respiratoria ingresaran al inmueble.

Pero la mayor apuesta de los clubes era realizar una exhaustiva campaña en medios y redes sociales en la que invitarían a todos aquellos aficionados con algún síntoma o enfermedad, aún con boleto, a que no llegaran al Estadio Azteca, para evitar contagios.

"Si te sientes mal o tienes algún síntoma, mejor no vayas, hazlo por los demás", me contó mi Judas sobre el mensaje que pretendían comunicar.

Sin embargo, ya acordado eso, la Liga MX los sorprendió al comunicarles que a partir de los juegos del sábado en la tarde, el resto de la Fecha 10 se disputaría a puerta cerrada, incluido su enfrentamiento de anoche.

Tanto América como Cruz Azul lo comprendieron y manifestaron su apoyo, pero ellos trataron de actuar un poco más que la Liga para salvarguardar a los asistentes al Clásico en plena pandemia de covid-19.

DECISIONES, DECISIONES

Aquí lo manifesté desde varios días antes porque por donde se le viera, lucía como absurdo no cerrar los estadios de la Liga BBVA MX a la luz de lo que estaba pasando en todo el mundo con la contingencia por la pandemia del covid-19.

Ligas más chonchas y competencias mil veces más importantes que la MX ya habían tomado la decisión desde días antes y aquí parecía que estábamos en la Luna (literal y figuradamente).

La Liga podrá recargarse en la justificación de que el mismo Gobierno afirmaba que estábamos en una fase que no requería acciones radicales, pero por como se dieron las cosas, parecería que el sentido común de la sociedad fue el que empujó a que se tomaran esas acciones y ahí la Liga no fue muy proactiva.

De hecho, a partir del sábado las decisiones se vinieron en cascada, y más de uno se fue al baile sin mucho margen de maniobra.

La decisión que se tomó el domingo de suspender el futbol mexicano a partir del final del juego América-Cruz Azul es plausible como medida necesaria para reducir el riesgo de propagación del virus.

Pero al enterarnos de casos como el de Tigres Femenil, que iba volando de Monterrey hacia la Capirucha para jugar ante el América ayer en tarde, me hace pensar que la medida se les ocurrió de un momento a otro o de plano se les chispoteó y no le avisaron a los afectados inmediatos para evitar algo como lo de las felinas del norte.

¿No pudieron echarles un grito el domingo a las 11:00 para evitar todo el relajito del viaje?

¿Cuánto se habrá gastado Tigres en ese paseo infructuoso?

Hay quienes siguen creyendo que a la Liga le faltaron enteros para cerrar los estadios desde media semana.

Sólo el tiempo dirá cuando se haga el conteo de gente infectada en Morelia, Tijuana, Querétaro, la Ciudad de México, Oaxaca y Mérida si esos 6 partidos (2 por cada Liga), tuvieron qué ver con la propagación de la enfermedad.

NOCHE PERRONA

Antes de que la pandemia del covid-19 golpeara al futbol mexicano, el que disfrutó de lo lindo el pase de sus Xolos a la Final de Copa del Clausura 2020 fue Jorgealberto Hank Inzunza, dueño del club fronterizo.

El mandamás de los canes se lanzó hasta Toluca para asistir al Estadio Nemesio Diez y disfrutar la vuelta de la Semifinal de su equipo, que no le falló porque hasta se dio el lujo de ganarle la vuelta por 4-3 a los pobres Diablos... Rojos...

Al final, la humillación fue para dar de saltos, pues no todos los días echas al Toluca de una competencia con un global de 7-3.

Fíjense que Hank Inzunza, quien tiene gratos recuerdos en ese estadio -porque ahí su club ganó el único título de Liga que presume-, se quedó un buen rato en los vestidores celebrando el pase a la Final con el equipo.

Y tan de buen ánimo andaba que todavía se dio tiempo de echarse un box-lunch que el club escarlata dispuso para todo el equipo visitante.

Así fue la noche de felicidad para Hank Inzunza mientras en el otro vestidor no había infierno que calentara a mis compas de Toluca.