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@SanCaReforma

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CERO Y VAN 2

De 7 a 9 le ganó el lugar 12 al 1 de la tabla general; bueno, el 12 se convirtió en 8.

De 9 a 11 le ganó el lugar 6 al 3 de la tabla general.

Hoy -los lugares 5 y 7- recibirán al 2 y al 4.

En el papel ambos ganarán, por lo que al término de las idas de los CF, habrán triunfado los 4 de abajo.

PD: Lo que sí les digo es que no pasarán del 1 al 4.

DIEGO, EL AMIGO DE TOÑO

El único equipo mexicano con el que el señor Diego Armado Maradona Franco jugó una cascarita, y sin que hubiera lana de por medio, fue el Atlante de 1993, ese que dirigía Ricardo Antonio La Volpe y donde jugaban hombres como Miguel Herrera, Félix Fernández, Raúl Gutiérrez y Mario García, quien años mas tarde, y sin siquiera imaginarlo, sería su auxiliar en Dorados.

Ahí le va la historia. Resulta que José Antonio García, dueño de los Potros, conoció al "Pelusa" en Argentina, los presentó un amigo en común y de inmediato hicieron "click". Toño tiene un don muy especial para caerle bien a la gente, y el "10" no fue la excepción.

Muy entusiasmado por la plática que habían tenido en tierras pamperas, Diego le prometió que apenas hubiera oportunidad le caía por la Ciudad de México.

Coincidió que Maradona tenía que participar en un evento en Pachuca y de inmediato recordó su promesa.

Toño preparó todo para jugar una "cascarita" privada con el astro mundialista, y previo al partido no faltó quien le dijera que estaba loco, que se iba a quedar vestido y alborotado, que mejor apagara la luz del Estadio Azulgrana porque le iba a salir muy cara tenerla prendida toda la noche.

Ricardo La Volpe que era el técnico del equipo, le dijo al presidente azulgrana, que Diego era muy bromista, que siempre decía que iba y nunca se aparecía.

Y cuando Toño ya estaba hasta molesto por tanta negatividad, que se le aparece Maradona en el túnel, pidiéndole disculpas porque lo habían agobiado con algunas peticiones en su cita anterior.

A La Volpe se le cayó la mandíbula al piso, Rubén Omar Romano no daba crédito y desde la tribuna estaba Antonio Mohamed de mirón, quien fue para saludarlo.

Para la ocasión, el presi de los Potros había mandado a confeccionar dos playeras, una blanca y otra azulgrana, y como Maradona no se decidía con cual jugar, Toño se puso las dos.

Salió a la cancha vistiendo la tradicional, y cuando apareció el "10" con la de color claro, de inmediato se quitó la que traía arriba para formar parte del equipo del invitado especial.

Ya se imaginarán cómo se puso Don Ricardo La Volpe, que de "vivo" no bajó al señor García, pero siendo bien honestos, era el dueño del balón y sin duda entre sus anécdotas hoy puede contar que jugó 45 minutos con el astro argentino, que después fue agasajado por el dueño de Garcis en un asado más privado, donde el jugador se mostró de lo más sencillo y complaciente.

Tan buena amistad hicieron, que el empresario sacó una marca de zapatos en su honor y promocionó a la firma en varias presentaciones. Obvio, por este servicio, Maradona sacó la calculadora y le cobró en dólares, mismos que en cuanto recibió se los acabó de un plumazo, pues comenzó a repartirlos entre el séquito de amigos que lo acompañaba a todos lados.

Es más, les cuento que para realizar la sesión fotográfica para esta marca, le pidió a Toño un avión particular, que lo recogería en Cuba, para luego viajar a Cancún, donde finalmente se haría el portafolio.

El dueño del Atlante le sufrió, pero al final le cumplió con todo a Maradona y por ello en la red circulan algunas imágenes del astro posando con los zapatos de Garcis, además de la Copa del Mundo.