@SanCaReforma

lunes 7 dic. 2020

CUESTIÓN DE CORAZÓN

Todos esos genios que hablan de planteamientos, del 4-4-2, de la línea de 4 y demás chuladas tipo Rafita Puente Junior ayer recibieron otra lección de que el futbol es un deporte que juegan 11 seres humanos que vienen equipados con una víscera en la parte izquierda de la caja torácica y que suele ser la que provoca leyendas como la que Pumas protagonizó ante Cruz Azul.

Al equipo de Andrés Lillini se le puede criticar de pé a pá desde la óptica RafitaPuentesca, pues suele caer en el desorden, no tiene mucho talento a la hora de acomodarse en el campo y suele dar bandazos como el del jueves en el Estadio Azteca.

Pero las historias memorables del futbol no las escriben los resultadista o ¿a poco ustedes se acuerdan de que Grecia fue campeón de Europa en 2004? y más bien son aquellas que se fraguaron con el corazón por delante -como aquella del Barcelona ante el PSG en 2017-, o la de ayer en CU, las que perduran en la memoria de todos, de vencedores y de vencidos.

Y es que son esos equipos que olvidan el 4-4-2 y la línea de mis polainas los que suelen encumbrar a héroes insospechados, como lo fue Sergi Roberto en aquel juego de los culés y como ayer resultó ser Juan Pablo Vigón, cuestionado por propios y extraños, pero que, pase lo que pase en la Final, ya tiene un lugar en los corazones auriazules, que jamás olvidarán ese gol en la agonía ante Cruz Azul.

Cuando se trata de hablar de corazón, a Pumas le sobra justo lo que Cruz Azul no tuvo ni ha tenido en muchos años.

Lo extraño es que los mismos celestes deberían volver a ver ese video de diciembre de 1997 y ahí encontrarán que aquel equipo que enfrentó un infierno en el Nou Camp le puso el corazón suficiente para encontrar aquel penal que, con la playera llena de sangre, metió Carlos Hermosillo para coronar por última vez a una Máquina cuyo corazón parece haberse desangrado aquella tarde para no volver a latir... como sí late hoy el de Pumas.

ENEMIGO EXTRA

El Covid-19 le pegó a Cruz Azul hasta su último partido del Guardianes 2020 dejando fuera al portero Jesús Corona.

Resulta que, como lo publicó CANCHA, el sábado La Máquina fue sometida a exámenes para detectar Covid-19 y enviar dichos resultados a la Concacaf, de cara a la Concachampions de la próxima semana.

Bueno, pues en esos estudios, el capitán celeste dio positivo y por eso ayer no pudo estar ante Pumas.

Si al arranque de la pretemporada el Covid-19 dejó fuera a Jonathan Rodríguez, ahora cerró con el líder Jesús Corona.

MÁS DUDAS SOBRE NICO...

Si Nicolás Castillo quedó tan bien de la cirugía anterior, ¿por qué tiene que someterse a otra intervención quirúrgica? Ya les había contado, en más de una ocasión, que el chileno tuvo muy mala suerte, lo que se dice maaala, maaala suerte, al entrar a quirófano el 29 de enero pasado. Y no, no me refiero a la obviedad de la mala fortuna al ir a que le repararan el tendón del recto femoral y acabar con una trombosis, sino a los procedimientos que se le realizaron y que dan mucha tela de dónde cortar.

Hace unos días surgió la versión de que presuntamente Nico ya estará de regreso en las canchas en febrero. Así que me comuniqué con mi querido Juditas Galeno, aquel que me soltó toooda la sopa de lo que en verdad ocurrió con el chileno y que me dijo que ya le habían advertido sobre los riesgos que corría su salud en caso de regresar al alto rendimiento.

Le solté -directo como siempre soy- la pregunta sobre las posibilidades de Castillo de estar de vuelta en febrero.

"Pues solo que sea en el Xbox", me respondió, de forma irónica.

Palabras más, palabras menos, reiteró que el problema es que de origen a Castillo le pusieron un injerto sintético y no de su propio cuerpo, como debió ser.

Ahora el jugador tiene que someterse a su cuarta cirugía en un año, sí, la cuarta en la pierna derecha, para tratar de regresar a las canchas.

"Imaginemos que se opera con el mejor angiólogo del mundo y que queda súper bien. ¿Bastarán dos meses para que regrese al alto rendimiento con todo lo que implica? Pues si no es como si le fueran a retirar un chicle, es un procedimiento bien delicado", prosiguió mi juditas.

Lo extraño es que Castillo dijo en un principio que había quedado muy bien tras sus anteriores cirugías. De ser así, ¿por qué se tiene que volver a meter cuchillo?, ¿por qué tuvo que acudir con las eminencias de Estados Unidos y no con su cirujana anterior?

Ojalá, ojalá deseo con todas mis fuerzas que Nico se convierta en uno de esos milagros médicos y pueda regresar a las canchas lo antes posible, siempre y cuando entienda que nada debe estar por encima de su salud, ni siquiera los aficionados que tanto han gozado con sus goles.