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@SanCaReforma

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QUE YA SE DIO...

Al dolor de haber muerto casi de nada en la Final del Guardianes 2020 ante León, Pumas tendrá que sumar otra herida a su final de año.

Quien pintaba para ser un ídolo de leyenda en CU, se vestirá de Tigre a partir de ya.

Sepan ustedes que mi Judas Tigre me informó, me dijo y me aseguró que Sinergia Deportiva ya cerró la transacción del señor Carlos Gabriel González Espíndola.

Me dijo que recientemente, en días pasados, ya se cerró y la transacción fue de compra.

Me informó que el costo fue de 5.5 millones de dólares, que se va a pagar en tres años y que el paraguayo tiene fecha del 26 de diciembre para reportar con el equipo tras tomar unos días de descanso luego de éste jugar la Conca, lleguen hasta donde lleguen.

"Sanca, nadie ha sacado que ya lo compramos. Te la paso. Te informo que ya compramos a Carlos González. Se pagará en partes de aquí al 2023, es a tres años. Aún no se hace oficial porque está en La Final (lo charlamos el sábado)", me dijo.

PD: Ciao, Carlos, que te vaya bien en regiolandia.

NO LE DIERON LA CARA

Robert Dante Siboldi no soportó las críticas a sus espaldas y por ello mejor se fue.

Déjenme les cuento cómo se vivieron las últimas horas del charrúa como entrenador de Cruz Azul, ese que hoy da lástima y enfrente tiene la Concachampions.

Apenas un día después de la vergonzosa eliminación de La Máquina a manos de los Pumas, el director deportivo Jaime Ordiales tuvo que dar la cara con la nueva directiva.

Ordiales, como lo platicamos por aquí en la semana, le puso freno a los dirigentes que consideraban terminar la relación laboral con Siboldi, porque se venía la Concachampions, el miércoles ante el LAFC.

Pero lo que me contó mi Judas Celeste que ocurrió después, y que les transmito porque mi pecho no es bodega, fue que Ordiales citó al cuerpo técnico de Siboldi para cenar y dialogar sobre lo ocurrido el domingo anterior en el Estadio Olímpico Universitario.

Siboldi, acompañado de uno de sus auxiliares -pues el otro ya tenía Covid-19-, recibieron tremenda regañiza de Ordiales, quien les sentenció, palabras más, palabras menos: "O le ponen solución o antes de que yo me vaya, se van ustedes".

A Siboldi eso le pareció hasta cierto punto congruente luego de semejante eliminación. Mira que perder una ventaja de 4-0, solo el PSG...

El entrenador uruguayo veía el torneo de la Concacaf como una rápida revancha pese a lo golpeado anímicamente que estaba el grupo.

Así se dispuso a encarar la vuelta de los entrenamientos, el miércoles, pero con la novedad de que no tendría auxiliares, pues Joaquín Moreno y José Cancela ya eran sospechosos de Covid-19.

Siboldi, sin gente a su alrededor, trataba de planear el asalto a la Concachampions hasta que el jueves, el mensaje del presidente del Consejo de Vigilancia, Víctor Manuel Velázquez, lo sacó de sus cabales.

Me contó mi Judas de La Noria que Siboldi no daba crédito a lo que lanzó el directivo pero peor aún, que ni siquiera había tenido la decencia de hablarlo directamente con él.

Es decir, el charrúa nunca pudo dialogar con los nuevos mandamases sobre la eliminación.

Así que a Siboldi no solo le pegaron las palabras de los dirigentes cementeros, sino que le molestó mucho que nadie le diera la cara para decirle lo que tuvieran que decirle.

Por eso, el charrúa no lo pensó 2 veces y renunció, sabedor de que muy probablemente, se iría tras la Concachampions.

Vaya debacle.