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@SanCaReforma

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UNA HISTORIA MUY TRISTE...

No me gusta andar contando historias tristes pero mis Judas en Cruz Azul no paran de lamentarse.

Y no se trata de la ausencia de refuerzos ni de la derrota en el debut en el Guardianes 2021, sino de lo que vive el ingeniero Joaquín Moreno, ex mediocampista de La Máquina y quien fuera campeón celeste en el Invierno 1997.

Resulta que Moreno dirigirá al Cruz Azul Hidalgo de la Liga Premier, pero aquí les cuento cómo fue perdiendo importancia -si es que alguna vez la tuvo- en el primer equipo.

Échenle lente...

EL AUXILIAR DE LUJO

El Ingeniero Joaquín Moreno fue colocado desde hace tiempo en el cuerpo técnico celeste como auxiliar, una orden del ex presidente Guillermo Álvarez Cuevas, en una apuesta para terminar de formarlo y ser en algún momento el encargado del conjunto cementero.

Así que desde el 2017, Moreno apareció como auxiliar de Paco Jémez, tras haber dirigido en las categorías juveniles y al extinto Cruz Azul del Ascenso MX. Eso sí, ya antes, el ingeniero había sido interino de La Máquina; en el 2015 tomó al equipo tras la salida del criticado Sergio Bueno, y un año más tarde cerró el Apertura 2016 tras la renuncia de Tomás Boy.

Así que Moreno fue parte del cuerpo técnico de Jémez, quien pese a traer a su gente, no le cerró la puerta a Joaquín.

Pero con la llegada de Pedro Caixinha, a Moreno se le encomendó otra tarea, la de auxiliar al analista del timonel portugués Óscar Tojo, y de paso "aprender" el análisis y la gestión de datos de rendimiento en el equipo.

Ahí, Moreno todavía aparecía en el banquillo como auxiliar de Caixinha.

Sin embargo, la salida del luso y la contratación de Robert Dante Siboldi, se acabó su presencia en la cancha.

DESCENSO AL INFIERNO

Tras la llegada de Siboldi al banquillo de Cruz Azul, al inge Moreno le dejaron la tarea del análisis y gestión de datos, por lo que ya solo iba a la tribuna, desde donde "auxiliaba" al uruguayo.

Si bien seguía participando en los entrenamientos en La Noria, ya poco lo dejaban aportar porque el charrúa casi no le daba bola.

Y cuando parecía que por fin le darían la gran oportunidad, porque las condiciones y circunstancias así lo ponían, la nueva directiva cementera apostó por Juan Reynoso.

El Guardianes 2021 lucía como la mejor opción para dejar a Moreno, porque con él arrancaron la pretemporada y porque a una semana de que iniciara el torneo no habían cerrado a ningún entrenador luego que se les cayó la opción de Hugo Sánchez.

Más de uno, al interior del club, veía lógico que el Ingeniero por fin tuviera la ansiada oportunidad y hasta él mismo se ilusionó... pero la nueva directiva no lo quiso.

Y no solo no le dieron oportunidad, ni siquiera lo dejaron de auxiliar y hasta lo mandaron a la Liga Premier, en donde Moreno seguirá porque es hombre de palabra y todo un caballero.

Y quizá porque en esta pandemia no es cosa sencilla pensar en renunciar por más que las cosas luzcan del carajo, con jefes que no saben lo que hacen y no valoran el talento que existe en la institución.

Así que Moreno pasó 3 años esperando la gran oportunidad, siendo auxiliar de Jémez, Caixinha y Siboldi, y todo para que fuera relegado a una categoría inferior.

Ya los quiero ver cuando no funcione Reynoso y terminen llamando a Moreno para echar el bomberazo, otra vez, aunque no sea la apuesta para el siguiente torneo.

Al tiempo.

PACTO DE CABALLEROS, CAPÍTULO 1

El Pacto de Caballeros ha sido un tema por demás escabroso en el futbol mexicano, que créanme que de rascarle daría lugar a muchas historias de terror que envidiaría el mismísimo Stephen King.

Tiene un par de años que dizque ya lo desaparecieron pero la neta es que aquí sigue entre nosotros, pero bien escondidito y sigiloso.

Bueno, una de sus víctimas recientes, o ni tan recientes, pero que acaba de poner el grito en el cielo, es Hugo Fernández.

Se trata de un técnico y directivo uruguayo, que ha dirigido a clubes como Tampico Madero, Irapuato, Veracruz, y al Puebla -los más fervientes forofos de La Franja Que Nos Une lo recordarán también como jugador camotero de las épocas de los jerseys con escudos "de estambre"-.

Resulta que Fernández prendió la mecha cuando se le ocurrió acusar, en redes sociales, al ex presidente de la Liga MX y ahora encargado de relaciones internacionales del organismo: Enrique Bonilla. Palabras más, palabras menos, dice que el dirigente aprovechó sus múltiples conexiones en el futbol mexicano para impedir que volviera a dirigir, a menos que le diera un moche.

El pleito data desde 2010. Fernández estaba a una firma de dirigir al Veracruz, pero el club entonces presidido por Raúl Quintana no pudo cerrar el trato porque fue advertido de que el charrúa tenía en curso una demanda en contra de Dorados, así que la FMF intervino para avisar del impedimento. En ese entonces, Enrique Bonilla era el director general deportivo de la Federación.

Bien, todo esto viene a cuento porque Hugo Fernández ya no se muere por dirigir a sus 75 años - los 12 últimos sin una sola chance en los banquillos-, pero sí tiene la firme intención de plasmar sus vivencias en un libro y ¿adivinen qué? ¡Sí! dedicarle todo un capítulo a Bonilla. Sin duda que ese sería un buen gancho de venta, porque vaya que el morbo vende, y vende muuuy bien.