@SanCaReforma

martes 9 feb. 2021

SE VA MOZO PORQUE SE VA

Aunque Andrés Lillini decidió dejar que se enfriara lo ocurrido el sábado pasado en Monterrey antes de volver otra vez de nueva cuenta a platicar seriamente con Alan Mozo, el entrenador de los Pumas ya está avisado por parte de la directiva del equipo felino que van a acelerar todos los procesos habidos y por haber para que el lateral pueda ser colocado en algún equipo en cuanto acabe el torneo.

Aunque ustedes no lo crean, el asunto con este personaje no pasa por imponerle un correctivo ni que ya no lo quieran ver ni en pintura en CU, sino que llegaron a la conclusión de que ya alcanzó un punto en el que hay demasiada presión sobre él, tiene encima los reflectores, las críticas y todo esto lo están abrumando y ya todo le está saliendo mal fuera y dentro de la cancha.

Por más que tenga un "couch" personal que lo está acompañando en este proceso -que en la época clásica se conocía como madurar-, Mozo trae una losa encima y no va a poder sacudirla tan fácilmente (como sí sacude el vaso para brindar con sus camaradas).

Me contaron que Jesús Ramírez, presidente deportivo de los Pumas, restableció comunicación con algunos clubes de la Liga MX, pero como sabe que todos saben de primera mano las trastadas de las que es capaz Mozo, pues también tiene abierta la línea para ver si le ven la cara, perdón, si reciben alguna oferta de cualquier rincón más allá de nuestras fronteras, ya sea de la MLS o de Euro... ja, ja, ja, ja, ja... dejémoslo en la MLS y de ahí para abajo, el caso es que no se van a poner sus moños para que Mozo siga su carrera lo más lejos posible de Ciudad Universitaria.

Chucho y la banda felina creen que este es el justo momento de colocar a Mozo en otro club para que pueda iniciar una nueva historia, con caras diferentes y otras amistades que le permitan darle una sacudida a su rutina, incluso conocer nuevas normas en un vestidor donde tendrá que llegar a ganarse un lugar y el respeto de sus compañeros, porque resulta terriblemente desafortunado que, careciendo completamente de competencia en Pumas, en lugar de ponerse en el papel de ser un ejemplo para los que tienen menos talento o menos tablas, sea todo lo contrario, una verdadera desgracia.

Lo ocurrido ante Rayados, cuando se ganó la expulsión en el momento en que el equipo más lo necesitaba, es el reflejo de todo lo que Mozo está viviendo. La dirigencia de Pumas ya hizo el análisis y saben que el ciclo del lateral terminó.

El Ingeniero Leopoldo Silva está cruzando los dedos para que en los próximos meses el muchachón no se meta en (más) problemas para que pueda ganarse un lugar en la Selección Olímpica, ya que esta vitrina puede ser la única que les quede para acrecentar las opciones que puedan presentarse para vender al "hijo pródigo" de la cantera auriazul.

Al menos a la actual directiva podemos ponerle la estrellita por no convertirse en rehén de sus "estrellitas", pues ya vimos cómo no les tembló ni tantito la mano para poner a Andrés Iniestra de patitas en la calle y el caso de mi amigo Alan no sería diferente.

Vaya cómo han cambiado los tiempos. Si Mozo hubiera nacido hace 25 años tal vez habría aspirado a tener una larga carrera en Pumas, portar años la cinta de capitán, levantar trofeos y hacerse leyenda. Hoy, ya no ven cómo deshacerse de él incluso antes de que termine su contrato.

Patético.

VEN YA, AMARILLO

Donde ya les archirrecontrauuurge que las cosas mejoren con respecto a la pandemia que estamos viviendo, es en la ciudad que vio crecer a mi ídolo Juan Gabriel.

Y es que mientras hay equipos que ven muuuy difícil el regreso de la afición a sus estadios, y que prácticamente ya se hicieron a la idea de que la gente no va a volver a las tribunas este semestre por el coronavirus, hay otros, como es el caso de FC Juárez, que casi casi tienen el rosario en la mano para que el semáforo les haga el favorcito antes de que se acabe el certamen.

Me platican que los Bravos ya cuentan las horas para tener gente en el Olímpico Benito Juárez, pues vaya que para la directiva ha sido un duro golpe no contar con público, ooobviamente por lo que económicamente significa.

Y es que, a diferencia de Mazatlán, Chivas y Necaxa, que tuvieron suerte con los semáforos en sus estados, en Chihuahua, al ser una entidad fronteriza, las cifras de contagios nomás no bajan.

Los Bravos saben que no es buen momento, le piden a la gente cuidarse, pero también ya necesitan de ese ingreso, pues el club no puede presumir de ser uno de los más fuertes financieramente hablando, como los conjuntos de la Capital o los de Monterrey.

Además, en la ciudad también le están sufriendo pues el equipo ha generado, desde su llegada a la Liga MX en 2019, cerca de 3 mil empleos directos e indirectos, por lo que ya se imaginarán cómo anda la gente que se echaba a la bolsa unas monedas cada que jugaban los Bravos.

Así que, si vives en la Frontera y quieres ver al FC Juárez, no salgas de casa en un rato, pues cuando el semáforo llegue a amarillo (hoy está en naranja, coqueteando con el rojo) el club seguuuro buscará seguirle los pasos a los equipos que ya contaron con gente en sus respectivas plazas.