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@SanCaReforma

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UNA DE ROMÁNTICOS

Hace muchos años, antes de que la televisión hiciera lo que le da la gana con la Liga MX, los juegos de las últimas jornadas eran programados a la misma hora en el afán de mantener el Fair Play que la FIFA defiende a ultranza y que promueve con el ejemplo en competencias de tal envergadura como el Mundial de Futbol.

Bueno, aquí tiene siglos que les vale gorro y que cosas tan importantes como la definición del descenso o algún boleto a la Liguilla no les hace levantar un dedo para promover la competencia justa y todo mundo juega a la hora que les manda la "caja boba" -o pantallas planas para hablar en términos de este siglo- sin que importe la desventaja que tiene el que juega primero o la gran ventaja que tiene el que juega después.

Menciono lo anterior porque con todo el relajo que se ha armado con respecto a la situación del Atlas, se antoja muy probable que se lleve su disputa con el Atlético de San Luis por evitar el último lugar de la Tabla de Cocientes hasta la última jornada en la que, por obra de la casualidad, el primero que juega su partido es el equipo potosino, programado para recibir al Pachuca el jueves 29 de abril, mientras que los rojinegros cerrarán al día siguiente visitando a Necaxa.

Si se da el escenario de que quedara pendiente hasta la Fecha 17 la definición del colero de la Tabla de Cocientes, el Atlas contará con la ventaja de saber exactamente qué resultado tiene que conseguir y hasta por cuántos goles, con 24 horas de ventaja.

Por donde lo vean, esta posibilidad es irritante -para usar una palabra "amable"-.

Qué distante en calidad se ve aquella resolución de la Premier League cuando el Manchester City le arrebató el título al United en los últimos segundos de la temporada con aquel agónico gol de Sergio Agüero al Queens Park Rangers cuando los Red Devils estaban a punto de festejar en la cancha del Sunderland, en la primavera de 2012.

O para tropicalizarlo, qué mega distante se ve aquel final del Torneo Clausura 2003 cuando Colibríes, Puebla y Jaguares definieron el descenso jugando al mismo tiempo, un sábado a las 5 de la tarde...

Qué justo sería que, si llegan con la competencia aún abierta, Atlas y San Luis jugaran al mismo tiempo.

Chale... cómo hemos cambiado.

¡ABUSADOS!

Este es un aviso parroquial para todos los aficionados que están acudiendo a presenciar los juegos del Preolímpico en Guadalajara.

Aunque sean pocos y los estén sentando con la distancia adecuada, no se olviden de guardar los protocolos sanitarios, pues resulta que se ha detectado a varios irresponsables que se quitan el tapabocas para gritar peladeces; desde los clásicos recordatorios familiares hasta improperios a todos los jugadores del Tricolor y el nefasto gritito contra el arquero rival.

Les comento que en los 2 partidos del Tricolor, estos personajes a los que no me atrevo a llamar aficionados -quienes seguramente van a desfogar sus frustraciones y a sacar los demonios que llevan dentro-, están tan metidos en su ritual de energúmenos, que ni cuentan se han dado que detrás de ellos se encuentran las esposas del cuerpo técnico.

Nomás porque las señoras son muy decentes y mesuradas, pero a las pobres les ha tocado escuchar de todo: pese a los 2 triunfos, al técnico Jaime Lozano le recuerdan a cada rato a su mamá y a los jugadores de Chivas, ni se diga, les va como en feria.

Ahí les encargo la educación porque esto ya permeó a la gente que maneja al Tri y si mañana les piden su opinión para elegir sede para algún amistoso, seguramente su última opción será Guadalajara.

HACEN LO QUE LES DA LA GANA

A veces quisiera ser el Mazatlán FC para hacer lo que se me plazca en la vida sin cargar con consecuencia alguna.

Y es que así como son de irreverentes en redes sociales, también lo han sido en muuuchas cosas dentro de su estadio.

Ahora presumieron que la asistencia en la visita del América, equipo que metió a muchííísima afición en el Kraken, fue de 10 mil 159, la cifra más alta de seguidores en un juego de Liga MX desde que inició la pandemia de Covid-19.

Peeero, ahí viene lo feo.

Resuuulta que en el Protocolo de Retorno de los Aficionados a los Estadios, que ha tenido muchos cambios desde que se dio a conocer el año pasado, el máximo de aforo permitido en los inmuebles del circuito durante esta pandemia era del 50 por ciento.

Si consideramos que la capacidad oficial del Kraken es de 18 mil 938 espectadores eso significa que les valió bolillo el Protocolo porque metieron el 53.64 por ciento del aforo del inmueble, lo cual no sucedía desde que recibieron luz verde para meter gente en octubre pasado.

El típico mexicanazo dirá "Pero SanCa, solo es un 3.64 por ciento más ¿qué daño causa?" y yo les diré que por eso México está como está, por abusar un 3.64 por ciento en todo.

Y claro, el reglamento dice ahora que "el aforo máximo permitido por las autoridades de sanidad dependerá del color del semáforo", pues así se libran de problemas y le echan la bolita a los Gobiernos, que pueden pasarse por el arco del triunfo el tope puesto con anterioridad.

Viva México.