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@SanCaReforma

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VIACRUCIS

Marco Antonio Ortiz Nava, Óscar Macías y Óscar Mejía han vivido su propio viacrucis.

A muy mala hora se les ocurrió tener actuaciones por demás cuestionables en la Jornada 12 del Torneo Guardianes 2021, tras la cual la Liga MX entró en pausa por la Fecha FIFA.

Y es que, para que se den una idea, un árbitro llega a percibir 42 mil pesos por pitar un partido de Primera División. Si de por sí ya era bastante malo para el bolsillo parar una semana por los compromisos de Selecciones, mucho peor lo es ligar semanas sin trabajar.

Si algo ha caracterizado a la actual gestión en la Comisión de Árbitros es que el tipo de errores que cometió cada uno de mis 3 amigos silbantes no se quedan impunes. Hasta ahora así ha sido.

Macías no marcó un claro penal del Necaxa sobre Juárez, y tampoco el VAR lo ayudó (así que ya habrá otros castigados), Mejía se comió un clarísimo penal a favor de Santos, y Marco Ortiz Nava fue definitivamente el peor de todos con un arbitraje más que polémico en el Atlético San Luis-Pumas, con tres goles anulados al club potosino, uno de ellos de manera errónea ya que el portero Alfredo Talavera nunca tuvo posesión del balón, en una jugada en la que lo vacunaron.

De no ocurrir nada extraño, los tres tendrán que irse a la congeladora en la reanudación de la Liga MX a partir de este viernes y con ello perderían una lanita que en estos tiempos de crisis a nadie, pero absolutamente nadie, le caería mal.

A buena hora regaron el tepache.

PRESIÓN DESDE EUROPA

En medio de la decepción que generó el Tri en su reciente gira europea, algunos quedaron con buen sabor de boca aunque ello implique presión para los meses venideros.

Me contaron que en La Noria quedaron bien contentos con las actuaciones que brindaron Orbelín Pineda y Luis Romo, sobre todo en el segundo compromiso ante Costa Rica, porque fue la vitrina ideal para que salgan hacia el futbol europeo.

Me contó mi Judas Celeste que tanto a Pineda como a Romo ya le echaron el ojo algunos clubes españoles de media tabla, entre ellos el Levante y el Granada, por lo que era muuuy importante lo que hicieran con la Selección.

A Pineda le resta contrato hasta diciembre, mientras que Romo tiene año y medio firmado con los celestes, pero su calidad ha quedado demostrada en los 18 meses que lleva con La Máquina.

Eso sí, en La Noria saben que la presión va a aumentar porque incluso el propio Pineda ya dijo que quiere ir a Europa y que pues espera que Cruz Azul vea lo que es mejor, si le renuevan con un buen contrato o ya le dan chance de ir al otro lado del charco.

Así que mientras todo mundo criticó y salió decepcionado del pobre accionar del Tri en Europa, los celestes durmieron sonrientes a sabiendas de que este par de jugadores son un buen prospecto para hacer jugosos negocios con los clubes europeos.

SIGUEN SIN RENOVAR AL CAPI

Y mientras la directiva de Cruz Azul se entusiasma con las posibles ventas de Luis Romo y Orbelín Pineda, déjenme les cuento que aún no hay luz verde con la renovación de Jesús Corona.

Sí, este culebrón no parece tener fin, lo sé...

Pues les cuento que el portero de La Máquina se ha lucido en este Torneo Guardianes 2021 siendo vital para que los celestes hayan ligado 10 victorias, pero todavía no hay acuerdo. Si bien ya platicaron las partes, la nueva directiva cementera aún analiza si le dará los 2 años que Corona quiere para quedarse.

El tema pasa porque la directiva de la Cooperativa La Cruz Azul no está tan segura de que sea lo ideal porque Chuy es de los que más gana y ya querían ir bajando el costo de la nómina. Además, confían en Sebastián Jurado que no lo hizo nada mal en el Preolímpico y en Andrés Gudiño, que ahí estaría listo para el relevo.

Así que habrá que estar pendientes de lo que viene con Corona, quien me aseguran está muy motivado en que este año sea el bueno.

LES CIERRAN LA BOCA

Cuando tienes en puerta la organización de los Juegos Olímpicos, pues lo cacareas a la menor provocación... A menos que sea 2021 y a menos que seas Japón...

Mis compas de oriente deben andar muuuy nerviositos de que la pandemia de Covid-19 les vuelva a cebar la realización de la máxima justa deportiva del orbe -pospuesta el año pasado como se pospuso tooodo en este planeta-, que de plano decidieron pedirle hacer mutis a sus diplomáticos, quienes tienen terminantemente prohibido conceder entrevistas sobre los Juegos cuando estamos a 114 días de su inicio.

Ha de ser un martirio para los señores no poder llenarse la boca presumiendo todas las maravillas que seguramente tiene reservadas el País del Sol Naciente para el verano, pero al mismo tiempo es completamente entendible que, con el orgullo que se cargan mis amigos, no conciban el escenario de llenar el ambiente de declaraciones y grandes expectativas sobre la Olimpiada y que, a la mera hora, la pandemia les juegue de nueva cuenta una mala pasada y se quemen por todo el orbe si los Juegos son cancelados.

Por ello, la orden para todos los embajadores de Japón es la de rechazar preguntas sobre Tokio 2020 de aquí y hasta el 23 de junio, cuando falte un mes para el inicio de las justas. Para entonces, creen, ya pueden confiar en que no sucederá una tragedia.

¿Visión o exceso de precaución?

No lo sé, no lo sé...