FutbolFeed

@SanCaReforma

·
5 min
A
A

LA PESADILLA DELAME

El Ame pasó una noche de penumbra en Pachuca... literalmente.

Además de lo que todos vimos en la cancha, ni porque terminó el juego que las Águilas perdieron 3-1 con los Tuzos ahí se detuvo la pesadilla.

Pese a que la Liga MX y las autoridades gubernamentales se comprometieron a garantizar la seguridad en cada partido de la Liguilla, apenas terminó el juego y al menos cuatro energúmenos (supuestos fans del Ame) invadieron la cancha del Estadio Hidalgo, ¿para qué?, es lo de menos, nada tenían que hacer ahí al lado de Federico Viñas y Giovani dos Santos, poniendo en riesgo su integridad y la del resto de los futbolistas y árbitros.

Después de una noche complicada, los jugadores del Ame solo querían llegar al vestidor, darse un baño y reflexionar por la derrota, pero ni chance les dieron de quitarse los zapatos porque resulta que ¡se fue la luz!

Mi Judas Alado me cuenta que esperaron durante 45 minutos, la mitad de un partido y nada de que volvió la luz. Hartos y molestos, abordaron el autobús, así, cocidos en sus jugos.

No me quiero imaginar lo que fue el trayecto a la Ciudad de México, que tras la derrota (y los olores) se antojaba más largo que el transbordo del metro Pantitlán en hora pico.

Lo que es peor, me cuentan que Santiago Solari aguantó a pie firme porque le urgía mandar un mensaje de tranquilidad y confianza a todos los americanistas, para invitarlos a creer en la gesta, pero la falta de luz lo obligó a guardarse su discurso, treparse al camión y partir con el entripado.

Pero si de entripados hablamos, la banda del Ame todavía hizo uno peor, pues justo cuando iba a arrancar el autobús, resulta que regresó la luz... ¡pffff... qué casualidad!

Y me cuenta mi Juditas Ame que, al mismo tiempo, en uno de los palcos principales del Hidalgo la luz brillaba con todo y había celebración con mariachi y toda la cosa...

Si todo esto fue casualidad, pues qué casualidad tan poco parecida a la casualidad.

Lo único que sí les comento es que el Ame quedó muy caliente, por el resultado, pero más por el trato recibido, por lo que le recomiendo a mis carnales del Pachuca que se traigan sus velas el domingo al Azteca...

MÁQUINA... DE PRESIÓN

Cómo andará el estrés en Cruz Azul por su inicio de Liguilla que hasta Jaime Ordiales salió a dar la cara tras la derrota con Toluca.

Me contó mi Judas de La Noria que la sorpresiva aparición del director deportivo no fue por iniciativa propia sino porque lo enviaron sus jefes, los nuevos dirigentes de la cementera... (ya ven las puntadas que les gusta aventarse). Pero lo más irónico es que parece que lo lanzaron al paredón porque como les he contado anteriormente, Ordiales ya se va de La Máquina.

Aquí lo que no entiendo es que, si el silbante Marco Antonio Ortiz ya les había dado dolores de cabeza en el partido ante Chivas de la Jornada 14, ¿por qué no dijeron nada cuando salió la designación arbitral, y no fue hasta consumada la derrota en el Nemesio Diez cuando salieron criticar la labor de este silbante? La cual a fuerza de ser honestos es bastaaante cuestionable.

Haciendo así las cosas en lugar de generar empatía luego de que Ortiz los acribilló con el penal que se inventó, a más de uno le parece que todo este numerito lució más a que ya están sacando el paraguas por si se viene una eliminación (más).

REVENTA REDUCIDA...

En la explanada del Estadio Azteca ya hay algunos revendedores dispuestos listos para retomar el bisne que les arrebató la pandemia... pero ¿cómo ven que ya no son tantos como antes?

Y no fue porque los partidos del fin de semana no sean atractivos o porque ayer estuvo nubladón en la Capirucha, ni porque le haya dado flojera a la banda de la reventa ir a chambear.

Como yo tengo juditas en todos lados, ayer un Judas Revendedor, con mucho pesar y hasta con el ojito Remi, me contó que su "gremio" le pegó gacho la pandemia y no hablo del billete que dejaron de meterse durante más de un año que no hubo juegos, sino que muchos de sus compañeros se contagiaron de Covid-19 y murieron durante este tiempo.

Operando en la clandestinidad, los servicios a los que estos compas tienen acceso son limitados y las consecuencias están aquí.

Eso sí, me contó mi compa que los que quedan los que quedan volvieron con toda la actitud de hacer buen negocio. Para ellos, esta es la manera de llevar el pan a casa, por más cuestionable que parezca.

Entre ellos piensas que el Gobierno no les aporta las herramientas necesarias para ganar el sustento de otra forma. Así que, ni tardos ni perezosos, los señores revendedores fueron los primeros en regresar a la explanada del Estadio Azteca, aunque hasta ayer ni un alma se pare por ahí todavía (debido a que no hay boletos en taquillas)...

Lo que sí es que si tú te lanzas al Azteca el sábado o el domingo y no escuchas tan fuerte el clásico "¿le sobran?, ¿le faltan?", sabrás que no es porque griten más despacito, sino porque muchos de esos revendedores que hace 14 meses eran parte del colorido del Coloso ya no están entre nosotros...