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@SanCaReforma

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4 min
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QUE NO TE CUENTEN...

Por favooor, que ni la Liga MX ni las autoridades de Coyoacán les quieran venir a contar que tooodo fue miel sobre hojuelas en temas salubridad con el regreso de la afición al Estadio Azteca.

Y es que por más que en las cuentas oficiales nos bombardeen con información de que se cumplió cabalmente con las recomendaciones para protegerse del Covid-19, la cosa dejó mucho qué desear, pues hasta la forma de organizarse en el Coloso de Santa Úrsula hizo que en el retorno de los capitalinos al estadio reinara el caos.

Lo primero y lo más lamentable fue ver a tooodos los pequeños restaurantes que hay en el Circuito Azteca, al tope de su capacidad y sin medidas sanitarias, vaya, estaban vomitando gente, como se dice.

Después, se les olvidó la Ley seca en días de partido en las colonias cercanas al Azteca, por lo que las tienditas y tiendotas vendieron chelas hasta que se acabó, misma que ooobviamente sirvió para que los aficionados convirtieran en cantinas al aire libre las banquetas que rodean al estadio.

Pero lo que en verdad me puso fúrico cuando me lo contaron fue que para entrar a patín al estacionamiento, única vía de acceso peatonal para la gente que viene del norte, se generó un cuello de botella en el que no hubo naaada de sana distancia y en el que los tapabocas brillaron por su ausencia.

Eso sí, adentro, las fotos no faltaron, como político en campaña, pues nomás se acercaban los lentes y todos, quesque bien portados.

¿De qué sirve tanto protocolo, tantos llamados de las instituciones a cuidarse dentro del estadio, si afuera se sienten como si estuvieran en Houston (donde tienen vacunas hasta para los perros)?

Ojalá que esto no se repita para las Semifinales, pues aún hay muuucha banda que no ha recibido su piquete contra la Covid-19 y la cosa se puede poner color de hormiga... por culpa del futbol...

SE 'ACABÓ' LA PANDEMIA

Muy bonita la serenata que La Sangre Azul le llevó a Cruz Azul el viernes a su hotel de concentración, pero se le olvidó (otra vez) que seguimos en pandemia de la Covid-19.

Aunque claro, a los aficionados hace mucho que esto del nuevo coronavirus les vale gorro, pero aquí lo triste fue lo que hizo el conjunto celeste.

Qué rápido se les olvidó la llamada de la atención de la Liga BBVA MX, (apenas en enero pasado), que pedía evitar dar autógrafos y tener contacto con los seguidores, sobre todo afuera de los hoteles de concentración.

Y es que en plena serenata, gran parte del plantel cementero salió para saludar a los seguidores, pasándose la sana distancia por el arco del triunfo, pues varios estuvieron a menos de un metro de los hinchas que rompieron el cerco que ellos mismos habían armado.

Lo peor fue que algunos de los cementeros ni tapabocas se pusieron para salir a la entrada del hotel, como fue el caso de Santiago Giménez o de Alexis Gutiérrez.

Y es que por más que ya tengan la primera dosis de la vacuna contra la Covid-19, pues no se vale que ya les valga gorro y también sean parte del relajo que los seguidores armaron.

Ojalá que la Liga MX les eche de menos un Whats para recordarles de dónde sale el nombre del torneo del que quieren ser campeones (y otro al Ame)... a menos que también a la Liga ya tampoco le importe mucho...

SÚPER TACHE PARA CHUY

Por mucho que se haya sentido robado por el penal que le regalaron a Toluca en la ida de Cuartos de Final, Jesús Corona se vio terriblemente mal retando al árbitro central del juego de vuelta.

Ya bastante ruido había hecho La Máquina en los días previos, incluso metiendo una inconformidad contra el trabajo de Marco Antonio Ortiz, que creyó que un clavadazo de Rubens Sambueza era penal y así lo marcó.

El sábado, en la ceremonia del volado, el capitán de Cruz Azul le dijo al central Fernando Hernández "hoy gana el Fair Play (juego limpio), hoy no va a haber 12 jugadores".

Según se ve en el video que TDN subió a sus redes, el silbante luego luego le contestó a Corona: "¿Cómo, nos estás amenazando?", a lo que Chuy respondió con un "con todo respeto" que sonó más a acto de escapismo.

Afortunadamente, Hernández no se prendió como sí lo habrían hecho otros silbantes, actuales y retirados, y cerró el episodio con un "Jesús, Jesús dedíquese a lo suyo, se gana con respeto hacia el rival y se pierde con orgullo, ¿estamos? ¿Sale? ¿Sale?"...

Le sabíamos a Chuy sus cualidades para la violencia física, pero esto de violentar verbalmente es relativamente nuevo.

Creo que no le hace falta.