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@SanCaReforma

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VIVE LA LMB EN EL AÑO 1980

El tema lo traía desde el fin de semana, el viernes para ser más exactos.

Como buen amante del beisbol que soy (de las Grandes Ligas, aclaro), decidí a partir de este año meterme más -ahora sí- en La Liga Mexicana de Verano, para ver diariamente cómo le va a mis Tigres de Quintana Roo (toda la vida lo he sido) y a Los Diablos Rojos y, obvio, ver día a día el desempeño de cada una de las demás novenas.

Bueno, pues el viernes bajé la App de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) para ver cómo iban los juegos... y no, no, no, ni la Liga de Indios Verdes tiene tanta desorganización, tanto retraso, tanto amateurismo y tan chafas redes sociales. Es más, ni la "Alianza de Tranviarios" que está aquí cerca de Reforma, en Eje 7 y Churubusco.

Bajé la App y no había nada de resultados. Todos decían "0-0". Se acabaron los 8 juegos y decía 0-0. Dije: "...nches duelazos de pitcheo", y posss nooo, era como la Liga Olmeca de hace dos décadas, que tenías que ir al día siguiente a ver cómo quedaron los juegos. Igual ahora la "Amateur" LMB, que es más anticuada que una televisión que se cambiaba manualmente. Más anticuada que la música de Leo Dan y "Palito" Ortega.

Ese viernes por la tarde le escribí a un presidente de uno de los equipos y le pregunté que si era mi celular o esto era un mugrero, y me confesó que son un "asco", que no hay nada de actualidad y que parece que viven en las cavernas (esto último no lo dijo él, pero yo sí).

Busqué páginas dónde seguir los resultados, y nada de nada.

Bueno, pues casi casi agarro un fax que guardé hace 27 años en la casa de mi "Biscabuela" para enviarle uno a Horacio de la Vega, presidente de la LMB, y preguntarle cómo iban los juegos, pero dudé, porque capaz y aún no tienen fax en esa Liga.

Nomás pa' seguirle, le escribí a mi Judas Perro Sultán (hasta Monterrey) y me dijo que la única forma es meterte a cada cuenta de Twitter de los equipos y esperar a que pongan cómo van.

N'haaambre, uno que quiere meterse de lleno al beisbol mexicano, pero así se le quitan las ganas de ver esa Liga, en serio.

Al día siguiente me acordé que mi amigo Marco Almaraz, el hombre que se habla de tú con el deporte, se fue a trabajar con Los Mariachis de Guadalajara (con el equipo, no crean que anda cantando ni tocando la trompeta en "La Plaza de los Mariachis") y le escribí para preguntarle sobre este desastre de comunicación de la LMB.

"Quiobo, Viejón", me dice, "el viernes que viene se supone que debe quedar la App para ver resultados, pero sí, cierto, no es nada accesible enterarte cómo van los juegos", me dijo.

Y qué lástima, porque el esfuerzo lo están haciendo a traer ex ligamayoristas de renombre como Yasiel Puig, Bartolo Colón, Oliver Pérez, Roberto "Cañoncito" Osuna, Christian Villanueva, Adrián González, Fernando Rodney y Omar Vizquel (como mánager de Tijuana).

PD: Material hay, pero sin buena difusión... ¡"pos cóóómo"!, diría "El Mago" Almaraz.

ABONADOS 'LEALES'

A propósito de la reapertura de los estadios de futbol de la Capirucha, dejen les platico que tanto Cruz Azul como América le dieron, como debe ser, preferencia a sus abonados para el regreso al Estadio Azteca, como un premio a la lealtad de aquellos que se comprometen cada temporada con el equipo, pasara lo que pasara.

Lo podrido del asunto es que dentro de esos "premiados" hay algunos (no muy poquitos) revendedores.

Estos tipos, mañosos hasta el cansancio, ya no sólo se precian de tener asientos en primera fila por sus "conectes" y "palancas", sino en los nuevos tiempos, también presumen tener lugares privilegiados porque son abonados de los clubes de futbol.

Hasta en mil 700 pesos venden una de esas entradas, para un solo partido.

Lo lamentable es que, a pesar de que se supone que la reventa está prohibida, en cada espectáculo se ve convivir muy de cerca, a veces hasta de manera descarada, a estos personajes con nuestros amigos oficiales de la Policía.

Más de una vez se ha ilustrado esta relación en la que hasta parece que se echan la mano para "sacar" entre todos la chamba...

Con todo esto no me queda duda que el revendedor sí es el fan más leal... ¡a la tranza!