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@SanCaReforma

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DE LA LONA AL TRONO

Se acabaron los memes y nuestro verbo favorito está en estado de coma.

Cruz Azul finalmente lo hizo, -con polémica y lo que quieran-, pero lo hizo, es campeón de la Liga MX.

Resulta extraño y significativo que el episodio que marcó el destino final de La Máquina no fue ninguna de las 6 Finales que perdieron antes de su triunfo de anoche, sino que fue una Semifinal, la anterior ante Pumas, la Madre de Todas las Cruzazuleadas.

Como los mismos jugadores celestes dijeron anoche, tras esa eliminación "tragaron mier..." y esa fue la base de despegue para levantarse de una vez por todas.

Todos lo vimos, el cambio fue radical, inmediato y contundente.

Anoche coquetearon un poquillo con el pasado, pero ¿cómo no iba a hacerlo? es Cruz Azul, sin embargo, esta Máquina es diferente, es una Máquina "9cita"...

LOS MÁS CAMPEONES

Entre todos los cruzazulinos que ayer lloraron sobre la cancha del Estadio Azteca quizá los sollozos más especiales fueron los de Julio César Domínguez y Rafael Baca. Mientras Chuy Corona repartía empujones, 'Catita' y Rafa se convertían en un mar de lágrimas completamente justificadas. Pocos como estos 2 se tragaron una y otra y otra vez las cruzazuleadas más recientes, que son ciertamente las más dolorosas: las 2 Finales con el Ame y la Semi con Pumas eran dagas en el corazón de este par que si hay algo que nadie puede reprocharles es que llevan años rompiéndose la espalda defendiendo los colores de Cruz Azul.

La mayoría de sus compañeros sonreían, bailaban y cantaban, pero Baca y "Cata" estaban llorando. Que sean estas las primeras de muchas lágrimas de alegría para ellos y para todos los que nunca se bajaron de La Máquina.

EL AUSENTE

Bien dicen que los verdaderos castigos te los da la vida en donde más te duele y Guillermo Álvarez Cuevas seguramente está hoy hecho un mar de amargura.

Prófugo de la justicia, el hombre al que todo mundo culpó de la sequía de títulos de Cruz Azul no tiene ya forma alguna de defenderse contra los señalamientos -si acaso se atreviera a defenderse-.

Durante años y años y años, el equipo de futbol fue el juguete de "Billy", quien no tenía necesidad ni justificación para meterle mano y, no obstante, le metía. Puso, quitó, contrató, despidió y lo único constante después de 1997 fue el fracaso. Hay quienes dicen que además de "entretenerse", se llenaba las bolsas a costillas del equipo. Eso tendrán que demostrárselo.

El caso es que anoche nadie recordó a "Billy" y, donde quiera que esté, seguramente eso le pesó... y mucho.

¡GRACIAS, CHUCHO!

Hugo Sánchez solo esperaba que le mandaran los boletos de avión para llegar el 1 de enero a la Ciudad de México, para estampar su firma y convertirse en técnico de Cruz Azul.

Sin embargo, a Álvaro Dávila le dio miedo, cuando supo el dinero que se iba a gastar para tener al Pentapichichi y que además estaban obligados a abrir la cartera para reforzar varias líneas, porque luego del diagnóstico que hizo Hugol del plantel, se echó para atrás.

En el momento en que la duda lo inundó, Álvaro le echó un grito a su amigo Jesús Martínez, y ahí cambió todo: "Chucho Pachuco" le dijo que Hugo no era el indicado, porque había muchas exigencias del técnico bicampeón con Pumas, una gran presión de los directivos -que deseaban tener un presupuesto moderado, para dejar atrás los años de dispendio de Guillermo Álvarez Cuevas-, y entonces el ex presidente del Morelia se la jugó: canceló la contratación del "Penta" y se fue a buscar al hombre que había sido su quinta opción, Juan Reynoso, y la jugada le salió, sin proponérselo ni pensar que este podría ser el torneo en el que terminara la sequía.

Incluso Dávila le dijo a los directivos que iban a armar un proyecto con calma, con pasos firmes, y al final la apuesta le salió completa, y ahora va a presumir que su jugada de dejar fuera a Hugo fue genial y completa, aunque Reynoso fuera su quinta opción...